“A veces, cuando uno tiene límites, es cuando la creatividad realmente sale a flote”, comenta Isaías Arrué, músico y desarrollador indie, quien convirtió idea en más que un simple eslogan cuando ganó la Game Jam LAGS de 2025. Hoy, convirtió su pequeño proyecto en el punto de partida de Panpipe Studio, y en agosto lanzará su más reciente videojuego Colorbound.
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Isaías Arrué y su introducción al mundo del desarrollo de videojuegos
A los 23 años, Isaías Arrué ya se había titulado como músico y pensaba trabajar en teatro, cine o animación, hasta que volvió a mirar hacia los videojuegos. Desde niño jugó con una Game Boy y otras consolas de la época, pero durante mucho tiempo los videojuegos fueron solo un pasatiempo.
Esto cambió cuando apareció la posibilidad de componer música para ellos. Ingresó a grupos de desarrolladores ofreciendo su servicio con el solo fin de generar un portfolio, algunos le pagaron, otros no, y las opciones se le estaban acabando.

“Al final dije, mira, no me alcanza hacer esto para vivir, porque realmente necesito tener mejores contactos. Entonces decidí incursionar un poco en hacer un videojuego como para meter música dentro”, comentó Isaías. Con estas ganas de querer crear sus propios videojuegos, comenzó a aprender sobre programación con vídeos en Youtube, probó con varios motores como Unity y Unreal, hasta que optó por Godot.
Javier Ortiz, co-fundador del estudio desarrollador chileno Baby Team, comentó sobre esta etapa de Isaías: “nosotros levantamos una solicitud una vez para buscar un músico. Él llamó, tuvimos una reunión, empezamos a consultarle cosas y nos dijo en su momento que él también hacía juegos”.
Sus primeros proyectos eran demasiado ambiciosos para su nivel de experiencia. Quiso hacer juegos demasiado grandes antes de aprender a terminarlos, hasta que encontró en las Game Jams, eventos de creación de videojuegos, una forma más realista de trabajar.

Game Jams: Lugar de aprendizajes y oportunidades
“A veces, cuando uno tiene límites, es cuando la creatividad realmente sale como a flote”, fue la frase que se le cruzó por la cabeza a Isaías mientras participaba en las Game Jams. En este tipo de eventos aprendió a trabajar bajo cierta presión, con plazos, a agarrarse a una idea y, lo más importante, concretar proyectos.
La limitación permitió que su creatividad fluyera, mejorando su forma de ver el desarrollo de sus juegos. Javier Ortiz también destacó que le llamó la atención el nivel de pulido y el criterio para el diseño de juego que poseía Isaías.
La experiencia de estas Game Jams permitió que Isaías mejorara de una forma más práctica. Los eventos más destacados que ha participado fueron:
- Brackeys Game Jam, con Need a Break
- Godot Wild Jam, con Run Piggy Run!
- Rhomita GameJam, con Wonejo Invaders.
Cada uno le sirvió como ejercicio de aprendizaje y prueba de que podía convertir sus ideas en proyectos terminados. Sin embargo, todo esto fue antes de participar en el evento que cambiaría el rumbo de su vida.

LAGS Game Jam y Gamescom Latam 2025
Latin American Game Showcase es uno de los eventos más importantes de la industria indie latinoamericana, creada con el objetivo de ser la Game Jam más grande de todas. Isaías, con esto en mente y con su experiencia en otros eventos, decidió participar con su juego Fade, bajo el concepto de “ojos que no ven, corazón que no siente”, donde tuvo 9 días para desarrollarlo.
Entre los 139 participantes, sólo 10 quedaron clasificados, siendo Fade el ganador del primer lugar. “Funcionaba perfecto, no tenía prácticamente errores Y era un tema con una mecánica muy interesante. Al sumar todos esos factores estaba claro que tenía todo lo que necesitaba para ganar”, dijo Tommy Van Treek, desarrollador de Woolcat Games, ganadores del segundo lugar con Scalpel, Please!
En la Gamescom Latam 2025 en Brasil, Isaías recibió el premio que incluía la posibilidad de conseguir un publisher para seguir desarrollando su proyecto. Whitethorn Games apareció como una opción natural. Maximiliano, también de Woolcat Games, explicó que la empresa calzaba con un público que llega cansado del trabajo, con poco tiempo para jugar y que busca sesiones breves y poco frustrantes.

Después de la reunión, Whitethorn Games quedaron encantados con el trabajo de Isaías, al final, eran el publisher perfecto para él, por lo que concretaron firmar en menos de un mes. “Como una o dos semanas después él ya estaba firmado. Eso es una locura, porque normalmente los publishers se demoran en contratar unos seis meses”, comentó Maximiliano después que Isaías le diera la noticia.

La creación Panpipe Studio
Con las expectativas del publisher en lo alto y un contrato firmado en tan poco tiempo, la primera misión que tuvo Isaías al volver a Chile fue crear su propia empresa. “El nombre de la empresa tuve que hacerlo como en una semana y soy muy malo con los nombres, […] al final me decidí por Panpipe porque me gusta como suena en inglés en realidad […] también es porque tiene que ver con la raíz cultural”, comentó Isaías.
Dicha raíz hace referencia directa a la reconocida flauta de pan, instrumento de viento y comúnmente utilizado en música andina. La idea del nombre con una referencia precolombina, era marcar esas raíces latinoamericanas con la idea de siempre tener presente esta cultura.
Gracias a las conexiones que logró concretar durante su visita a Brasil, y con la necesidad de un artista que pueda mejorar el estilo pixelart, contactó con Patricia Taveras Feliz. Ella es una artista dominicana que también participó en la Game Jam con el juego 28 de Febrero.
“Isaías me escribió ya luego de que él había conseguido un publisher y ahí me dijo que me quería contratar”, comentó Patricia que aún estaba trabajando con su equipo, acordando que se desempeñaría como freelancer en el background art del juego. “Con él ha sido muy fácil trabajar en cuanto a libertad creativa, tiempo y requerimientos que necesito para completar lo que él me pide. […] Por ese lado, ha sido de maravilla, es súper buena persona, súper buen jefe”, explicó la artista dominicana.

Ayuda de la industria chilena a Panpipe Studios
Panpipe Studio empezó a consagrarse con más fuerza al momento de las primeras contrataciones de desarrolladores chilenos, pero también con la colaboración de otros estudios como Baby Team o Studio Voyager.
Javier Ortiz explica que la colaboración con Isaías fue natural, porque ya existía una relación previa de trabajo: “tuvimos la suerte de colaborar con él en parte del desarrollo. Pero solo en colaboración, porque el juego sigue siendo obviamente de él y su empresa”, además comentó que, al ser Isaías compositor en proyectos de Baby Team lo toman en cuenta como parte del equipo, generando un vínculo muy fuerte entre ambas empresas.
El caso de Studio Voyager es más particular, donde el mismo Vicente Aguiló, game designer de la empresa y también director creativo del videojuego What Lies in the Multiverse, está trabajando activamente para Panpipe. “Yo ahora estoy rebotando entre pegas para mantenerme mientras trato de avanzar en Voyager. Así que para mí Colorbound fue como una caída del cielo”, mencionó Vicente.
Al momento de que Isaías le solicitó el trabajar con él, Vicente aceptó de manera inmediata. También concluyó que: “el Isa sobre todo es súper empático, es poca la presión que pone. Se nota que pone mucha más presión sobre sí mismo lo cual igual es bien caótico porque es mucho lo que hace él”.
Familia y amigos en la industria indie
La duda del apoyo familiar en decisiones tan arriesgadas siempre existe, pero en el caso de Isaías no fue el caso. “Apoyo familiar siempre tuve, desde que estudié música”, comentó el desarrollador. Agrega que siempre le han dado la libertad de hacer lo que él quisiera, y que con esa libertad se puede equivocar, pero lo han incentivado a hacer y experimentar. El sentimiento igualmente no se queda solo en el círculo familiar, sus amigos cercanos, que comparten gustos, también lo han motivado a superarse, probar y experimentar.
Esta es otra historia que se suma a la industria chilena del desarrollo de videojuegos. Pero el viaje de Isaías Arrué está lejos de terminar, ya que hoy se prepara para su más reciente apuesta: Colorbound, videojuego que ya cuenta con demo en Steam y que tiene fecha de estreno para agosto de 2026.