Se anunció mediante un comunicado el 1 de julio que, desde 2028, los videojuegos de PlayStation serán exclusivamente digitales. El anuncio pronto recibió críticas por parte de fans, pero en una conferencia de resultados financieros se hizo claro que la compañía seguirá con su plan para 2028.
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El fin al formato físico
Lin Tao, jefa de finanzas de la empresa, aclara en esta earnings call que la medida responde a tendencias del mercado. “No es solo PlayStation, sino todo tipo de contenido. La digitalización está progresando”.
En la conferencia se asegura que la relación de Sony con retailers no se verá afectada por el cese de la producción. Tao dice que se podrán enviar cajas vacías con códigos dentro a los mercados, y que PlayStation se destacará por sobre su competencia por su asequibilidad.

La denuncia en México
El 4 de agosto la diputada Iraís Reyes y el senador Luis Donaldo Colosio ingresaron una denuncia contra Sony en la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México, buscando que esta organización investigue a la empresa por presuntas prácticas anticompetitivas.
“Pagas precio de dueño. Te dan derechos de inquilino”, se lee en una de las tres publicaciones conjuntas de los legisladores en Instagram. “Su tienda digital se vuelve el único canal en México: el precio que Sony decida, las condiciones que Sony imponga, sin poder revender, prestar ni intercambiar”.
Argumentan que la medida acabaría con los minoristas y los mercados de segunda mano. Por esto, Reyes y Colosio sostienen que el fin del disco puede constituir una práctica monopolística relativa bajo la Ley Federal de Competencia Económica de México y piden que la CNA investigue si este es el caso.
La demanda a Sony en los Países Bajos
La denuncia no es sin precedentes, pues algo similar se está llevando a cabo en los Países Bajos. Es una demanda colectiva puesta en febrero por la organización sin fines de lucro Stichting Massaschade & Consument, dedicada a la defensoría de consumidores.
La entidad neerlandesa acusa a Sony de limitar la competencia y tener precios elevados en su plataforma de compra digital, explicando que quienes compran juegos digitales pagan un 47% más que alguien que paga por el mismo juego en formato físico.

Stichting Massaschade & Consument pide una compensación de $457 millones de dólares para aproximadamente 1.7 millones de personas afectadas por los precios excesivos de PlayStation en los Países Bajos.
Estas acciones legales contra Sony pueden llegar a costarle dinero si tienen éxito, pero ambas tardarán en dar resultados por el proceso de investigación que es necesario para determinar los antecedentes.